4 Pasos para encontrar a tu cliente ideal

Tu cliente ideal, o tu nicho de mercado es uno de los aspectos clave de cualquier negocio. Si estás emprendiendo, o si detectas un problema en tus ventas, es importante que le dediques tiempo a pensar en esto. De hecho, crear o comprar un producto sin definir a quién se le va a vender o cuáles son las necesidades que el producto va a satisfacer es uno de los errores más comunes entre emprendedores. Nunca olvides que uno de los elementos fundamentales de cualquier empresa, es tener su nicho o nichos de mercado perfectamente definidos. 

En este texto, te vamos a mostrar una sencilla fórmula de cuatro pasos para determinar quiénes son tus futuros clientes. Este método es ideal para emprendedores y nuevas empresas. Pero también resulta muy útil para negocios establecidos, para diferentes fines. Por ejemplo, para desarrollar nuevos productos, lanzar campañas, establecer nuevas líneas de negocio, o simplemente para hacer investigación de mercado. 

Paso 1: Determina tus fortalezas y competencias 

El primer paso siempre es enlistar los elementos que tienes a tu favor. Es decir, define claramente tus habilidades más desarrolladas, tus áreas de expertise, tus capacidades técnicas y tus recursos. Esto, por cierto, lo deberías hacer para ti como emprendedor, para tu empresa, y para los miembros de tu equipo de trabajo. una buena forma de empezar es hacerte las siguientes preguntas. ¿Qué les gusta y apasiona a ti y a tu equipo? ¿Qué actividades desarrollan competitivamente? ¿Qué elementos atraen a sus clientes actuales? ¿Qué los diferencía de la competencia? ¿Con qué recursos cuentan? 

Por supuesto te recomendamos que tu análisis sea lo más profundo y detallado posible. Entender las fortalezas de tu emprendimiento de manera explícita puede ser un proceso complejo, que no se logrará rápidamente. Pero las preguntas que acabamos de enlistar serán un excelente punto de partida. 

Paso 2: Determina si hay un mercado para tu posible nicho 

Una vez que hayas determinado tus fortalezas y competencias, es un buen momento para investigar si existe un mercado con una necesidad o problema que pueda resolverse. Lo más importante es usar tu análisis del punto uno para encontrar problemas que tu marca pueda solucionar con sus fortalezas y recursos. Es decir, lo más recomendable es encontrar una necesidad que se pueda satisfacer con un producto o servicio para el que estás idealmente posicionado. 

Para esto, recomendamos hacer una investigación de mercado. Hay muchos métodos para llevarlo a cabo, pero internet es un gran lugar para empezar. Puedes encontrar un competidor que esté vendiendo productos o servicios relacionados como punto de partida. Después, una búsqueda de palabras clave en Google Keyword Planner te dirá el volumen de búsquedas de términos relacionados a ese nicho y te dará información acerca de lo que le interesa a ese mercado.

Paso 3: Reduce tu target 

Es muy tentador desarrollar un producto o servicio con la mentalidad de que puede ser adquirido por todos. O por lo menos por un grupo extremadamente amplio de personas. Y efectivamente, existen muchos productos que son consumidos por un amplio rango de usuarios. Sin embargo, te recomendamos diferenciar entre tu target, y tus clientes finales. Tener una definición muy específica de tu target te ayudará a tomar decisiones acerca de la comunicación de tu empresa y producto. Será útil para definir puntos de venta y optimizar la experiencia de consumo. 

Por ejemplo, hay una gran diferencia entre vender “suplementos alimenticios” que pueden ser necesarios para mucha gente, y vender “suplementos y vitaminas para mujeres de clase media entre las edades de 45 y 60 años”. Con el segundo, puedes investigar acerca de las necesidades médicas de tu mercado. Así te asegurarás de que tu producto es el indicado. También puedes investigar los comportamientos de consumo de ese target, y determinar los mejores medios para hacer publicidad. Todos estos factores te ayudarán a vender de manera efectiva. Tal vez un hombre de 32 años decida comprarte, pero al excluirlo de la definición de tu target, lograrás crear un producto más valioso en el mercado. 

Paso 4: Evalúa tu competencia 

Finalmente, con una investigación rápida en línea puedes encontrar a tus competidores. Estos serán empresas en tu región (si aplica), que ofrezcan productos o servicios similares a los tuyos en el mismo mercado. Al analizar estos competidores, podrás encontrar mucha información útil. ¿Qué están haciendo bien? ¿Qué podrías hacer mejor tú? ¿Qué aspectos de su servicio están dejando insatisfechos a los clientes? Con este estudio podrás diseñar tu producto para crear un valor competitivo que te diferencie.

O aún mejor, tal vez encuentres un nicho de mercado completamente desatendido. Aquí es cuando debes preguntarte cuáles son las necesidades de este mercado. ¿Por qué lo han ignorado tus competidores? ¿De qué manera o con qué producto podrías acercarte a este nicho? ¿Qué recursos y fortalezas tienes que podrían ayudarte a satisfacer a este mercado? ¿Vale más la pena dirigirte a estos clientes que a los demás? 

Encontrar y dirigirte a un cliente ideal es un proceso difícil. Está lleno de muchos factores siempre cambiantes que tienes que analizar con cuidado. Sin embargo, siguiendo estos cuatro pasos te encontrarás en el camino correcto, y descubrirás una multitud de beneficios para tu emprendimiento al tener un nicho de mercado seleccionado, identificado y específico.

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