Extractos botánicos: La guía que debes conocer

Dentro de la industria de la materia prima enfocada a la cosmética, existen muchas variantes de productos que se pueden comprar y vender y que, además, por sus propiedades, cuentan con grandes beneficios para el ser humano que puede ser utilizados de diferentes y muy vastas maneras; por eso, queremos darte a conocer una guía que puede ayudar a orientarte más sobre la importancia, valor y todo lo que implican los extractos botánicos. 

No sólo estamos hablando de una tradición milenaria, sino de una innovación en la industria y un realce en la aplicación de estos elementos en la comercialización actual. Resulta importante tomarlo en cuenta al momento de buscar nuevos productos para comercializar o producir.

Sigue leyendo para convertirte en un conocedor de esta rama tan interesante y con elementos extremadamente valiosos. 

Para empezar, ¿qué son los extractos botánicos? Estos son aquellos que se obtienen de distintas partes de una planta; raíces, hojas, bayas, corteza, tallos y flores. Existen ocasiones en las que se puede llegar a usar la planta completa, y otras en las que se usa exclusivamente una parte en especial que contenga propiedades medicinales o restablecedores.
El uso de mezclas botánicas tiene registros muy antiguos que nos remontan, incluso, a 3,000 años atrás, de las cuales, fueron transferidas de generación en generación. Algunas han sobrevivido al paso del tiempo ya los avances tecnológicos y, en la actualidad, continúan utilizándose por millones de personas y médicos en el mundo. Esto recopila la información obtenida durante siglos; han traspasado la historia y se han convertido en referentes de muchas culturas que siguen escribiendo avances y logros que construyen a nuestro mundo. 

¿CÓMO SE PREPARAN LOS EXTRACTOS?

Se elaboran colocando la planta, ya sea seca o fresca, en contacto con un disolvente que extrae sus principios activos. El disolvente a utilizar puede ser a base de agua exclusivamente, de agua con alcohol, sólo de alcohol, etcétera.

La extracción hidroalcohólica es de las más efectivas y, además, respeta mucho más los principios vegetales, pues facilita la obtención de sustancias solubles, como insolubles en agua; esto permite extraer prácticamente todos los principios activos de la planta. Asimismo, este no somete a tratamientos agresivos a los principios activos, por lo tanto, su efectividad se mantiene intacta. 

¿POR QUÉ ELEGIR LAS PLANTAS Y CÓMO CONSUMIRLAS?

Su versatilidad permite consumirlos de formas diferentes; las plantas se pueden prestar para utilizarse en infusiones, comprimidos, pulverizadas o en cápsulas.

En forma de extracto, es una de las mejores pues posee varias ventajas:

  • Es la mejor forma de obtener todos los principios activos de la planta.
  • Como es preparado en líquido, se puede agregar a bebidas, lo que permite que sectores de la población como adultas o adultos mayores, niñas o niños que tienen problemas para ingerir pastillas, puedan aprovecharlo con mayor facilidad.
  • Los principios activos, al encontrarse disueltos, se absorben con mayor rapidez.
  • Dan apertura a una dosificación más precisa; 30 gotas equivalen a 1 mililitro de extracto, lo que equivale a 1 gramo de planta seca. 
  • Gracias a lo anterior, es mucho más sencillo preparar dosis pequeñas para niños e, incluso y de ser necesario, también a animales. 

TIPOS
Dependiendo del medio en el que son disueltos, surgen las principales diferencias entre cada extracto. 

Extractos glicólicos
Para obtener este tipo, se emplea el propilenglicol o la glicerina líquida para extraer los principios activos de la planta. Algunos ejemplos de este son el de castaño de indias o el de centella asiática.

Extractos hidroalcohólicos o tinturas
En esta categoría, el alcohol etílico es el que entra en contacto con las plantas; dependiendo el activo a extraer, se utilizan diferentes graduaciones.
Ejemplos: tintura de benjuí o de hamamelis.

Extractos oleosos
Estos se obtienen al dejar una planta macerando en un aceite vegetal.
Ejemplos: romero, caléndula o árnica.

¿PARA QUÉ SE UTILIZAN?
Pueden usarse para hacer jabones de aceite y cremas; para las cremas, se parte de una fase oleosa y otra acuosa. Si se usa un extracto oleoso, se debe incorporar en una fase oleosa. Por su parte, si se usa un extracto hidroalcohólico o un extracto glicólico, se incorporaría a la fase acuosa. 

A su vez, cualquiera de los tipos de extractos se puede ocupar para en productos con alto contenido en agua, tal es el caso de las lociones, los shampoos o los geles de baño.

La industria cosmética no es la única que puede ser beneficiada por las maravillas que poseen las plantas, sin embargo, es aquella que obtiene mayores beneficios pues impulsan el cuidado de nuestra salud y bienestar.

Esperamos que esta breve guía los motive a explorar esta rama que tiene mucho por demostrar; impulsemos la grandeza de la naturaleza que se encuentra en cada rincón del mundo, ya que hay mucho material que podemos aprovechar para realizar más y mejores productos que aseguren una mayor calidad de vida para nuestra piel, nuestra salud y nuestra satisfacción personal.

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