La industria de suplementos alimenticios y nutracéuticos está viviendo una transformación profunda. Ya no basta con formular un producto eficaz: el empaque se ha convertido en un diferenciador competitivo clave. El consumidor de hoy —especialmente la Generación Z y los millennials— evalúa la sostenibilidad del packaging antes de tomar una decisión de compra, y las marcas que no están respondiendo a esta exigencia están quedando rezagadas.
Para los formuladores y empresas maquiladoras, este cambio representa tanto un reto logístico como una oportunidad de posicionamiento. En SHQ queremos darte una visión estratégica de hacia dónde se dirige el mercado.
¿Por qué el packaging sostenible ya no es opcional?
Según datos de la industria global, más del 60% de los consumidores de suplementos declaran que la sostenibilidad del empaque influye en su decisión de compra. Esta tendencia no es exclusiva del mercado europeo o norteamericano: en México, el crecimiento de consumidores conscientes está acelerando la demanda de empaques responsables, especialmente en los canales de comercio electrónico y tiendas especializadas.
A esto se suma una presión regulatoria creciente. La Unión Europea, principal referente global en normativas de empaque, ha establecido objetivos ambiciosos de reducción de plásticos de un solo uso que ya están impactando a los fabricantes que exportan o planean exportar. México, aunque con ritmo propio, está siguiendo esta dirección.
Materiales que están liderando la transición
Uno de los más adoptados en frascos para cápsulas y tabletas. Mantiene propiedades de barrera similares al PET virgen a un costo competitivo.
Ideal para polvos y proteínas. Ofrece rigidez, compatibilidad con sellados y posibilidad de incluir hasta 50% de material reciclado.
Al eliminar combinaciones de plásticos de diferente naturaleza, se facilita el reciclaje al final del ciclo de vida.
Usados principalmente en estuches secundarios y cajas display, combinando imagen premium con responsabilidad ambiental.
Aún con desafíos en escala y costo, empiezan a ganar espacio en marcas posicionadas en el segmento premium-natural.
El modelo refill: más allá del marketing
El refill —o rellenado— no es simplemente una tendencia de marketing. Es un modelo de negocio con implicaciones técnicas y comerciales concretas para la cadena de suministro.
En el esquema más común, el consumidor adquiere un envase primario de alta calidad (generalmente en vidrio o plástico duro reciclable) y posteriormente compra recargas en formatos de empaque más sencillo y económico: bolsas kraft, doypack o envases flexibles de menor grosor. El resultado es una reducción de hasta 70% en el uso de material plástico por ciclo de consumo.
Para las marcas, los beneficios son múltiples: reducción de costos de empaque en recompras, mayor fidelización del cliente (que ya tiene el envase principal), y un mensaje de sostenibilidad auténtico y verificable.
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En SHQ contamos con un amplio catálogo de materias primas de alta calidad para la industria nutracéutica, cosmética y farmacéutica. Nuestro equipo de soporte técnico puede orientarte sobre dosis, combinaciones y aplicaciones para que desarrolles productos diferenciados y competitivos.


